I. MARCO DEL DIÁLOGO.
Hipias acaba de
ofrecer un gran discurso sobre Homero. Éudico, contagiado de entusiasmo por su
exposición, invita a Sócrates a que se les una en las alabanzas o, si tiene algunas
reservas sobre lo dicho; las exprese interrogando al orador y así, de esta
forma, puedan todos seguir entregando su tiempo al deleite de la filosofía.
II. PRIMERA CUESTIÓN.
Sócrates acepta la
sugerencia de Éudico y le formula a Hipias la siguiente pregunta: ¿Quién
entre Aquiles y Odiseo piensa es el mejor y por qué?
Hipias estableciendo
una distinción entre Aquiles como un hombre veraz y Odiseo como un hombre
astuto; declara al primero superior al segundo.
Este “ser astuto” lo
considera Hipias como semejante a “ser mentiroso” y por lo tanto opuesto a
“ser veraz”
“El que oculta en la
mente una cosa y dice otra.”
Por su parte,
Sócrates no se muestra muy convencido con esta distinción y propone que
analicen juntos el significado de mentir.
El razonamiento que
desarrolla es el siguiente:
1. El mentir es un hacer algo, una capacidad.
¿Dices que los mentirosos son incapaces de
hacer algo, como los enfermos, o bien que son capaces?
2. La capacidad es un producto de la inteligencia o
conocimiento.
¿Los astutos son engañadores por simplicidad
e insensatez, o bien por malicia e inteligencia? (…)
¿Siendo inteligentes, no saben lo que hacen,
o sí lo saben? (…)
Si saben lo que saben, ¿son ignorantes o
conocedores? (…)
Recapitulemos lo que dices. ¿Afirmas que los
mentirosos son capaces, inteligentes, conocedores y hábiles para aquello para
lo que son mentirosos?
3. Quien posee la capacidad/conocimiento de hacer
algo, es quien mejor puede ser veraz o mentir (engañar) sobre ese algo particular.
¿No es más cierto que el ignorante, aun
queriendo decir la mentira, muchas veces diría, por azar, la verdad
involuntariamente, a causa de su no saber, y que tú, en cambio, que eres sabio,
si quisieras mentir, mentirías siempre del mismo modo?
4. Se deduce entonces que el más veraz y el más
mentiroso son la misma persona y no dos personas distintas, pues como se dijo
es el más capaz (el experto).
¿Luego un mismo hombre es capaz de decir la
mentira y la verdad respecto a cuentas? Éste es el apto con respecto a ello, es
el experto en cálculo. (…)
Respecto a cuentas, Hipias, ¿quién será
mentiroso sino el apto? En efecto, éste es también capaz; éste es también
veraz. (…)
¿Ves que, respecto a esto, la misma persona
es mentirosa y veraz y que no es mejor el veraz que el mentiroso? En efecto,
son la misma persona y no son totalmente contrarios, como tú creías ahora
mismo.
Esta correspondencia
señalada entre conocimiento y capacidad que resulta esencial en la
filosofía de Sócrates pero que aquí se toma en el aspecto reducido de
“capacidad para decir la verdad” y “capacidad para mentir” es ilustrada
seguidamente en diversos saberes pues para él no habría ninguno en que no se
viese aplicada esta norma.
En la geometría…
¿No es también así en la geometría? Un mismo
individuo, el geómetra, es el más capaz de mentir y de decir la verdad respecto
a las figuras. (…)
¿No es cierto que el geómetra experto y
sabio es el más capaz para estas dos cosas y que, si alguien puede engañar con
respecto a las figuras, es éste el experto?
En la astronomía…
Luego también en la astronomía, si alguien
es mentiroso, el buen astrónomo lo será más; él es capaz de mentir; no el
incapaz, pues es ignorante. (…)
Por tanto, también en astronomía la misma
persona es mentirosa y veraz.
El anterior
razonamiento ha destruido la oposición veraz/mentiroso hecha por Hipias como
criterio de distinción entre Aquiles y Odiseo para juzgar al primero superior
que el segundo.
Sócrates ha expuesto que la verdad y la mentira en
tanto capacidad adquirida por el conocimiento pertenece a un mismo
hombre –el más apto o experto- y no ha dos hombres distintos y contrarios entre
sí.
En un intento por
salvar su distinción moral, Hipias afirma que Aquiles cuando miente lo hace involuntariamente.
mientras que Odiseo al mentir lo hace deliberada o voluntariamente, por lo que
seguiría siendo correcta su opinión de tener como superior a Aquiles.
Resulta convincente
para una moral del sentido común –posición desde la que nos habla Hipias- que
el hombre veraz sea distinto y superior moralmente al hombre mentiroso, y que
además el hombre que miente involuntariamente lo sea del que miente
voluntariamente.
Sin embargo, Sócrates, quien busca fundar su moral desde el
uso de la razón, le interpela diciendo que precisamente lo que se deduce del
razonamiento desarrollado y aceptado por los dos anteriormente es una
consecuencia completamente contraria: no sólo se ha demostrado que el veraz y
el mentiroso son un mismo hombre –el más apto- sino que esto implica que los
que mienten voluntariamente serían en virtud de su capacidad superiores a los
que mienten involuntariamente.
Los que causan daño a los hombres, los que
hacen injusticia, los que mienten, los que engañan, los que comenten faltas, y
lo hacen intencionadamente y no contra su voluntad, son mejores que los que lo
hacen involuntariamente.

No hay comentarios:
Publicar un comentario