miércoles, 13 de junio de 2012

HIPIAS MENOR



I.  MARCO DEL DIÁLOGO.
  
Hipias acaba de ofrecer un gran discurso sobre Homero. Éudico, contagiado de entusiasmo por su exposición, invita a Sócrates a que se les una en las alabanzas o, si tiene algunas reservas sobre lo dicho; las exprese interrogando al orador y así, de esta forma, puedan todos seguir entregando su tiempo al deleite de la filosofía.


II.  PRIMERA CUESTIÓN.

Sócrates acepta la sugerencia de Éudico y le formula a Hipias la siguiente pregunta: ¿Quién entre Aquiles y Odiseo piensa es el mejor y por qué?

Hipias estableciendo una distinción entre Aquiles como un hombre veraz y Odiseo como un hombre astuto; declara al primero superior al segundo.

Este “ser astuto” lo considera Hipias como semejante a “ser mentiroso” y por lo tanto opuesto a “ser veraz”
“El que oculta en la mente una cosa y dice otra.” 

Por su parte, Sócrates no se muestra muy convencido con esta distinción y propone que analicen juntos el significado de mentir.


El razonamiento que desarrolla es el siguiente:

1. El mentir es un hacer algo, una capacidad.
¿Dices que los mentirosos son incapaces de hacer algo, como los enfermos, o bien que son capaces?

2. La capacidad es un producto de la inteligencia o conocimiento.
¿Los astutos son engañadores por simplicidad e insensatez, o bien por malicia e inteligencia? (…)

¿Siendo inteligentes, no saben lo que hacen, o sí lo saben? (…)

Si saben lo que saben, ¿son ignorantes o conocedores? (…)

Recapitulemos lo que dices. ¿Afirmas que los mentirosos son capaces, inteligentes, conocedores y hábiles para aquello para lo que son mentirosos?  

3. Quien posee la capacidad/conocimiento de hacer algo, es quien mejor puede ser veraz o mentir (engañar) sobre ese algo particular.
¿No es más cierto que el ignorante, aun queriendo decir la mentira, muchas veces diría, por azar, la verdad involuntariamente, a causa de su no saber, y que tú, en cambio, que eres sabio, si quisieras mentir, mentirías siempre del mismo modo? 

4. Se deduce entonces que el más veraz y el más mentiroso son la misma persona y no dos personas distintas, pues como se dijo es el más capaz (el experto).
¿Luego un mismo hombre es capaz de decir la mentira y la verdad respecto a cuentas? Éste es el apto con respecto a ello, es el experto en cálculo. (…)

Respecto a cuentas, Hipias, ¿quién será mentiroso sino el apto? En efecto, éste es también capaz; éste es también veraz. (…)

¿Ves que, respecto a esto, la misma persona es mentirosa y veraz y que no es mejor el veraz que el mentiroso? En efecto, son la misma persona y no son totalmente contrarios, como tú creías ahora mismo.
 
Esta correspondencia señalada entre conocimiento y capacidad que resulta esencial en la filosofía de Sócrates pero que aquí se toma en el aspecto reducido de “capacidad para decir la verdad” y “capacidad para mentir” es ilustrada seguidamente en diversos saberes pues para él no habría ninguno en que no se viese aplicada esta norma.

En la geometría…
¿No es también así en la geometría? Un mismo individuo, el geómetra, es el más capaz de mentir y de decir la verdad respecto a las figuras. (…)

¿No es cierto que el geómetra experto y sabio es el más capaz para estas dos cosas y que, si alguien puede engañar con respecto a las figuras, es éste el experto?  

En la astronomía…
Luego también en la astronomía, si alguien es mentiroso, el buen astrónomo lo será más; él es capaz de mentir; no el incapaz, pues es ignorante. (…)

Por tanto, también en astronomía la misma persona es mentirosa y veraz. 

El anterior razonamiento ha destruido la oposición veraz/mentiroso hecha por Hipias como criterio de distinción entre Aquiles y Odiseo para juzgar al primero superior que el segundo.

Sócrates ha expuesto que la verdad y la mentira en tanto capacidad adquirida por el conocimiento pertenece a un mismo hombre –el más apto o experto- y no ha dos hombres distintos y contrarios entre sí.

En un intento por salvar su distinción moral, Hipias afirma que  Aquiles cuando miente lo hace involuntariamente. mientras que Odiseo al mentir lo hace deliberada o voluntariamente, por lo que seguiría siendo correcta su opinión de tener como superior a Aquiles.

Resulta convincente para una moral del sentido común –posición desde la que nos habla Hipias- que el hombre veraz sea distinto y superior moralmente al hombre mentiroso, y que además el hombre que miente involuntariamente lo sea del que miente voluntariamente.
Sin embargo, Sócrates, quien busca fundar su moral desde el uso de la razón, le interpela diciendo que precisamente lo que se deduce del razonamiento desarrollado y aceptado por los dos anteriormente es una consecuencia completamente contraria: no sólo se ha demostrado que el veraz y el mentiroso son un mismo hombre –el más apto- sino que esto implica que los que mienten voluntariamente serían en virtud de su capacidad superiores a los que mienten involuntariamente. 

Los que causan daño a los hombres, los que hacen injusticia, los que mienten, los que engañan, los que comenten faltas, y lo hacen intencionadamente y no contra su voluntad, son mejores que los que lo hacen involuntariamente.

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