
1. MARCO DEL DIÁLOGO.
Sócrates se topa con un grupo de jóvenes encabezados por Hippotales y Ctesipo. Aprovechando el encuentro, Hippotales le invita a que se les una y les acompañe a una palestra recientemente construida donde la juventud de la ciudad se está reuniendo para realizar diversos ejercicios y pronunciar discursos.
Al preguntarle Sócrates; ¿Cuál es el joven más hermoso de los que allí asistirán?, Hippotales se ruboriza, y Ctesipo interviene, comentando jocosamente que su amigo desde hace algún tiempo se muestra intensamente prendado por un joven llamado Lysis hasta el punto de componerle versos de alabanzas.
Sócrates le advierte sobre la inconveniencia de ensalzar a quien se ama sin antes haber conquistado su amor.
Un amante más prudente, querido mío, no celebraría sus amores antes de haber conseguido la victoria, desconfiando del porvenir, tanto más cuanto que los jóvenes hermosos, cuando se les alaba y se les ensalza, se llenan de presunción y de vanidad. (…)
Y cuanto más presuntuosos son, ¿No son más difíciles de atraer? (…)
¿Qué juicio formarías de un cazador que espantase la caza, imposibilitándose así cogerla? (Pág. 62)
Luego decide acompañarlos queriendo conocer a Lysis y mostrarles como se debe hablar con corrección a quien es objeto de nuestro amor tornándolo modesto.
( 2. RAZONAMIENTO DEL AMOR COMO INCLINACIÓN A LO ÚTIL.
Relación entre el ser dichosos y el poder ser libre para hacer lo que se quiere.
Ya dentro de la palestra, Menexenes y Lysis se acercan al grupo.
Sócrates interroga a Lysis sobre la naturaleza del amor de sus padres.
Convienen en que ellos quieren que Lysis sea lo más dichoso posible en la vida y que la dicha o felicidad del hombre está relacionada con la libertad de poder hacer lo que se quiere ya que en comparación resulta muy difícil tomar la condición de un esclavo como una condición dichosa.
Sin embargo, la indagación emprendida les revela también que a pesar de los sinceros deseos y esfuerzos de los padres de Lysis para que éste sea feliz; en muchas cuestiones prácticas le restringen considerablemente su hacer y se lo delega a otros, es más, aun la conducción misma del propio Lysis le ha sido delegada a los pedagogos.
¿En qué se fundamenta el que se le permita a Lysis hacer algunas cosas y se le prohíba hacer otras?
Relación entre la libertad (poder hacer lo que se quiere) y la capacidad (entendimiento o conocimiento correcto) o ineptitud que se demuestra frente a algo.
Sócrates y Lysis arriban a las siguientes conclusiones complementarias:
i) En que en todo lo que se demuestra capacidad; se le reconoce la legitimidad de su libertad de poder hacer lo que se quiere y hasta se le delega para que represente la libertad de hacer de otras personas.
Luego no es la edad la que espera tu padre para permitirte hacer todas las cosas, porque el día que te crea más hábil que él, ese día te confiará todos sus bienes y hasta su persona. (…)
¿Tu vecino no hará contigo lo mismo que tu padre y no crees que te entregará su casa para gobernarla más bien que para administrarla, el día en que te crea más hábil que él? (…)
¿Y los atenienses, a su vez, no te confiarán sus negocios, en el momento en que te crean más experimentado? (…)
En las cosas en que nos hemos hecho hábiles, se fía de nosotros todo el mundo (…)
Y nadie nos impide obrar como mejor nos parezca; y no sólo nos gobernamos a nosotros mismos, sino que gobernamos a los demás y guardamos a la vez el uso y el provecho de todo lo que les pertenece. (Pág. 65)
ii) Mientras por el contrario; la prueba de incapacidad generará la enajenación de nuestra libertad y bienes.
En las cosas en que no tenemos ninguna experiencia, nadie querrá dejarse conducir a gusto nuestro; no habrá uno que no ponga obstáculos, y no sólo los extraños, sino también nuestro padre, nuestra madre y cualquier otro pariente más próximo, si pudiese haberlo; seremos esclavos de los demás y nuestros propios bienes no serán nuestros, puesto que no nos serán de ninguna utilidad. (Págs. 65-66)
Relación entre el amor y lo útil.
Puesto que el amor en términos generales puede concebirse como una inclinación “hacia algo” y al parecer por lo expuesto anteriormente existe una inclinación natural “hacia lo útil”, Sócrates se permite asimilar estas dos nociones.
¿Amaremos y seremos amados con relación a las cosas en que no podamos ser de alguna utilidad? (…)
¿Así es que vuestro padre no te amará respecto a las cosas en que no le seas útil –es decir, que restringirá tu libertad- , y lo mismo sucederá con todos los hombres, los unos respecto de los otros? (…)
Si te haces útil –si adquieres un conocimiento perfecto-, querido mío, todo el mundo te amará –te permitirá ser-, todo el mundo se unirá a ti por cariño, porque serás un hombre útil y bueno –es decir, sabio y justo-. Si no, no tendrás un amigo; ni tu padre, ni tu madre, ni tus parientes, ni ningún hombre, te amaran –no sentirán una genuina inclinación hacia ti por encarnar la verdad y la justicia, es decir el bien-. (Pág. 66)
Resulta claro que Lysis posee la belleza exterior, pero aun se encuentra lejos de poseer la belleza interior que sólo otorga el conocimiento perfecto y que es la más importante, pues como se mostro; su libertad se encuentra notablemente restringida.
Lysis lo reconoce y así en virtud de su conversación con Sócrates se torna más modesto.
He aquí, Hippotales, cómo conviene hablar a la persona que se ama; he aquí cómo es bueno enseñarle modestia y humildad, en vez de corromperle, como tú haces con tus adulaciones. (Pág. 66)
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